En el nido de Glen Hazel en Pittsburgh, los jóvenes aguiluchos de Hays están entrando en una nueva etapa de crecimiento, y la práctica con sus alas se ha convertido en una de las señales más evidentes de ese cambio. El 13 de mayo de 2026, los dos aguiluchos tenían aproximadamente 37 días de edad, aún faltaban varias semanas para que emplumaran, pero ya mostraban grandes avances, ya que el aleteo, los estiramientos y los movimientos más enérgicos en el nido se volvieron parte de su rutina diaria.
Sus cuerpos están cambiando rápidamente ahora. Los pequeños polluelos cubiertos de plumón de la primavera se están convirtiendo en jóvenes águilas calvas robustas, con plumas más oscuras, alas más largas, patas más fuertes y un control cada vez mayor sobre sus movimientos. El nido sigue siendo todo su mundo, pero ya no es solo un lugar de descanso. Se está transformando en un campo de entrenamiento.
Ver en vivo <—- cámara del nido
La práctica de alas de los aguiluchos de Hays se adueña del nido
Uno de los aguiluchos comenzó con una animada sesión de ejercicios de alas, aleteando con fuerza y desplazándose por los palos con creciente confianza. Con poco más de cinco semanas de edad, esto no es una señal de que el primer vuelo esté cerca. Más bien, forma parte de la larga preparación física que continuará durante varias semanas.
Practicar el aleteo desde temprano ayuda a los aguiluchos de Hays a desarrollar fuerza, equilibrio y coordinación poco a poco. Cada aleteo ejercita los músculos que necesitarán para volar más adelante, y cada salto sobre el suelo irregular del nido les enseña a controlar sus cuerpos en crecimiento.
Sus alas ya son impresionantes, pero aún les queda mucho por desarrollarse. En esta etapa, los aguiluchos pueden parecer de repente muy grandes un día y al siguiente aún muy jóvenes, una fase intermedia emplumada en la que el crecimiento parece ocurrir de una hora a otra.
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El último polluelo caído aún cuenta la historia
Uno de los detalles más encantadores en este momento es el poco de plumón pálido y suave que todavía sobresale alrededor de sus cabezas. Ese aspecto de “mohicano” es una pista perfecta sobre su edad. Ya no son polluelos diminutos, pero tampoco son aún águilas jóvenes completamente emplumadas.
Sus plumas juveniles más oscuras están apareciendo por todo el cuerpo, reemplazando el suave plumón que llevaban durante sus primeras semanas. Esas nuevas plumas eventualmente les darán el aspecto más estilizado de las águilas calvas de primer año, aunque seguirán siendo en su mayoría marrones durante varios años.
Las águilas calvas jóvenes no desarrollan la característica cabeza y cola blancas de los adultos hasta que tienen unos cuatro o cinco años. Por ahora, estos aguiluchos de Hays están en su etapa juvenil de color marrón chocolate, con algunos restos de su infancia aún presentes, como pequeñas notas adhesivas de la naturaleza.
El acicalamiento se convierte en parte de la rutina diaria
Mientras un aguilucho practicaba con sus alas, el otro se acomodó para una cuidadosa sesión de acicalamiento. Usó su pico para limpiar y alinear sus plumas, acomodándolas en su lugar y atendiendo el nuevo plumaje que le estaba creciendo.
El acicalamiento puede parecer una actividad tranquila, pero es una parte importante del desarrollo. A medida que las plumas crecen, los aguiluchos necesitan mantenerlas limpias y bien ordenadas. Tener plumas sanas será fundamental más adelante, cuando comiencen a aletear con más fuerza, a explorar las ramas y, finalmente, a realizar su primer vuelo.
A esta edad, el acicalamiento también forma parte del aprendizaje del control corporal. Los aguiluchos se están volviendo más coordinados a medida que se estiran, equilibran, alcanzan y manejan las plumas que les están creciendo rápidamente.
Pies más fuertes y mejor equilibrio se reflejan en pequeños movimientos
El nido de Hays está construido con ramas desiguales, lo que convierte cada paso en una pequeña lección de equilibrio. Los aguiluchos se desplazan con cuidado por el suelo del nido, aferrándose con sus garras y cambiando su peso mientras exploran.
Sus patas y garras ya son herramientas poderosas, aunque todavía están aprendiendo a usarlas. Cada paso que dan por el nido les ayuda a desarrollar coordinación. Cada giro, estiramiento y cambio de posición les permite ganar estabilidad.
Este es uno de los signos de crecimiento más discretos. Los grandes aleteos llaman la atención primero, pero el trabajo cuidadoso de las patas es igual de importante. Antes de que un aguilucho pueda lanzarse desde una rama algún día, primero debe dominar el estar de pie, girar, agarrar y equilibrarse en el nido.
Un Estiramiento Completo de Alas Muestra Qué Tan Rápido Están Creciendo
Un aguilucho se puso de pie y extendió las alas en un largo estiramiento, mostrando cuánto ha crecido en solo unas semanas. El estiramiento dejó ver las plumas primarias en desarrollo y una envergadura que cada día resulta más impresionante.
Este tipo de estiramiento es tanto un movimiento de confort como un pequeño ejercicio. Relaja el cuerpo, flexibiliza las articulaciones y permite que el aguilucho pruebe el alcance de sus alas en crecimiento. Con 37 días de edad, esas alas aún no están listas para el primer vuelo, pero la práctica de aleteo claramente se está convirtiendo en una parte cada vez más importante de la vida diaria para los aguiluchos de Hays.
La etapa no es “casi lista para emplumar”. Es más preciso entenderla como “ocupados construyendo el equipo”. Las alas ya están, los instintos comienzan a despertarse y la práctica está empezando, pero aún faltan varias semanas en el calendario.
Los hermanos observan el mundo más allá del nido
Más tarde, ambos jóvenes águilas se pararon juntos y observaron el área más allá del nido. Movían la cabeza con giros rápidos y atentos mientras seguían la actividad a lo lejos. Puede que estuvieran siguiendo a uno de sus padres, a otra ave o algún movimiento en los árboles alrededor del nido.
Este comportamiento de alerta es otra parte importante del proceso de crecimiento. Las crías de águila están aprendiendo a reconocer los paisajes y los ritmos de su territorio desde la seguridad del nido. La zona de Glen Hazel se encuentra dentro del paisaje boscoso y fluvial de Pittsburgh, cerca del corredor del río Monongahela, donde los adultos de Hays tienen acceso a hábitats de caza.
Las águilas jóvenes pasan mucho tiempo observando el mundo que las rodea, y esos momentos de tranquilidad también forman parte de su desarrollo. Mucho antes de volar, ya están estudiando el movimiento, los sonidos, la distancia y la actividad alrededor del árbol del nido.
Por ahora, el nido sigue siendo su refugio seguro. El cielo puede esperar. Estos dos jóvenes aguiluchos de Hays aún están ocupados preparándose.
Esta experiencia de transmisión en vivo ha sido proporcionada por PixCams.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días tenían los aguiluchos de Hays el 13 de mayo de 2026?
Si los aguiluchos tenían aproximadamente 30 días de edad el 6 de mayo, tenían alrededor de 37 días de edad el 13 de mayo de 2026.
¿Están los aguiluchos de Hays cerca de emplumar?
No. Con aproximadamente 37 días de edad, todavía faltan varias semanas para que emplumen. El ejercicio de sus alas es una etapa temprana de su desarrollo, no una señal de que el primer vuelo sea inminente.
¿Qué es el wing-ersizing?
El “wing-ersizing” es un apodo para referirse al aleteo y estiramiento que realizan las águilas jóvenes mientras se desarrollan. Esta actividad les ayuda a fortalecer sus músculos, mejorar el equilibrio y la coordinación para las etapas posteriores de su crecimiento.
¿Por qué los aguiluchos todavía tienen plumas suaves en la cabeza?
Esas plumas pálidas y suaves son restos del plumón que tenían cuando eran polluelos. A medida que crecen, las plumas juveniles más oscuras siguen reemplazando el suave plumón de bebé.
¿Por qué los aguiluchos jóvenes se acicalan tanto?
El acicalamiento ayuda a mantener las nuevas plumas limpias, alineadas y saludables. También permite que los aguiluchos jóvenes practiquen el equilibrio y el control corporal a medida que les crecen las plumas.
¿Cuándo suelen emplumar las águilas calvas?
Las águilas calvas suelen emplumar entre las 10 y 14 semanas de edad, dependiendo del ave, las condiciones del nido y su desarrollo. Estos aguiluchos de Hays aún tienen que crecer y fortalecerse más antes de llegar a esa etapa.
